1 – El primer día del resto de mi vida.

Son las 4:00am, las únicas veces que me levantaba a esta hora era porque tenía que coger un avión temprano para algún viaje. Pero este no es “algún viaje”, este es “EL VIAJE” con letras mayúsculas; realmente no esperaba poder dormir en esta noche ya que llevaba 3 años esperando a que llegase. Sin embargo he logrado caer en fase rem 4 horitas antes de levantarme y ponerme a empaquetarlo todo. No esperaba que llegase este día; lo quería tener todo tan planeado para que no me faltase nada en cada momento que no decidía cuál sería el primer día de mi vuelta al mundo en bicicleta. Temía ese día, sentía que todo iba a cambiar; de dormir en una cama blanda a una esterilla, el calor que me proporcionaba mi hogar con aire acondicionado a una tienda de campaña en medio de un bosque, mi querida isla de Mallorca de la cual había vivido 24 años a sustituirlo por un suelo pavimentado donde pedalear, pero lo más importante es que iba a cambiar mis recuerdos.

Toca dejar de pensar y levantarme, me pongo una camiseta roja a juego con mis alforjas, pienso que quedará bien para la foto en el periódico. El alcalde me espera para despedirme en el ayuntamiento. Algunos amigos y familiares también estaban allí, el recorrido de mi casa al centro de la ciudad me hizo sentir extraño. Las miradas de la gente se dirigían a mí porque iba con una bicicleta cargada de cosas y eso era algo de lo que con el tiempo me tenía que acostumbrar.

Llegó el momento, me despido de todos y me dirijo al puerto para coger mi barco rumbo a Barcelona. Miro hacia el suelo empedrado antes de ponerme a pedalear intentando grabar este momento y pensando que volveré a tocar este mismo suelo siendo otra persona. Dentro del barco me quedo observando como la isla se vuelve con la lejanía más borrosa hasta el punto de desaparecer.

waltravis